creSiendo

Crecer es un concepto que se nos presenta en primera instancia como el proceso que consiste para una cosa, el pasar de tener determinado tamaño a tener otro más grande. Es decir, teníamos algo que representaba una unidad de medida, hasta que esa misma unidad creció y como resultado, se obtuvo que la medida de la misma unidad se incrementara.

Este tema de asociar el crecimiento con el obtener un resultado más grande es precisamente, lo que nos hace entrar en la idea de que crecer es superar expectativas o aumentar en algún sentido; se trate de tamaño como sabiduría, percepción, inteligencia, experiencia o capacidad de raciocinio, etcétera. Siempre aumentar, sin detenerse, sin parar a pensar, sin comprender realmente nada de lo que nos ha acontecido.

Como si fuésemos un globo, a merced del viento, que tiene un constante ingreso de aire hasta que explota y muere; como si ese aire tuviera una relación directa con el tiempo transcurrido y debiéramos hacer todos el mismo proceso al mismo tiempo; como si no tuviésemos unos mecanismos complejos entre el diafragma, los pulmones y todo eso para inhalar y exhalar en la medida precisa que nuestro sistema requiere según el contexto de cada uno.

Esto es caer en un gigante error, puesto que el crecimiento que persigue mejores resultados no crece más que en cantidades. Si creemos que crecer es simplemente inflarnos como un globo con el paso del tiempo, nos privamos de un crecimiento real, de una evolución dada por la adquisición tanto como por la transformación de lo ya adquirido. Todos los otros factores del crecimiento humano son ignorados, reducidos a la idea de ser mejores que antes pero sin un objetivo aparente, sin un aprendizaje, sin haber adquirido un rejunte propio de lo que nos forma y contiene como individuos.

Es necesario encontrar, entender y comprender nuestros propios procesos al punto de poder comunicarlos sin titubear, porque se tiene claro que de eso que se está diciendo se ha razonado lo suficiente como para hacer un par de afirmaciones, siempre y cuando se sepa también que con el tiempo pueden cambiar. Eso nos construye, es uno de tantos crecimientos: conocernos.

El tiempo no es lineal, el tiempo es una idea alterable; por lo que se debe reconocer que va en nosotros que nos sea productivo o no. Debemos huir del tiempo lineal, puesto que es algo que infla, pero vanamente. Para que nos haga crecer en algo más que tamaño, deberá ser alterado a nuestro modo, deberá ser propiedad nuestra.

Por eso, el aprender no se trata de haber acumulado datos, sino de haber comprendido algo de lo que nos ha sido dado: la vida. Hacer algo con ella, que no sea una lista de objetivos cumplidos, sino un estudio detallado sobre cada minuto que se respira. Hacer un informe con ese estudio a fin de saber identificar bajo qué contexto se debe acudir a qué herramienta.

Aprender es haber aprehendido el devenir del tiempo, de las cuestiones del día a día, poder enfrentar viejos problemas una y otra vez pero aplicando la resolución adecuada. Cada idea tiene su propio lenguaje, hay un momento oportuno para cada cosa, pero no es el mismo para todos nosotros. Ahí entra en juego quién seas, lo cual tampoco será un concepto definitivo ni lineal.

El aprendizaje no puede ser algo lineal, sino más bien lo que apoye el proceso de expansión de estaciones en la infraestructura ferroviaria que es cada mente. Me refiero a los puntos claves donde se definió algo, donde se hizo un clic, donde se dio vuelta la tortilla y se pudo alimentar lo que hay dentro del cráneo. 

El aprendizaje debe estar repleto de fracasos, de cosas que no querés contarle a nadie, pero que sabés abrazar porque te hicieron, con cada parte de su ser te hicieron. Vos sabés, vos aprendiste de eso, vos te llenaste la consciencia con algo más que experiencias. Te construye lo que hiciste con ellas, lo que de ellas has asimilado, tanto como lo que gracias a ellas podés asimilar de las que aún no han pasado.

Una vez que empezás el camino interminable de crecer, capaz que se te cruza esto por la cabeza, esto de que el crecimiento no puede estar atado al obtener mejores resultados, porque ya no se está a la espera de que el mundo te de, sino de que te pida. Se está a la espera de que te pida y te pida mucho, porque tenés mucho que ofrecer, porque no estás acá al pedo, porque viniste a aprender y a hacer algo con eso, porque así tenés cada vez menos peso y te vas de acá liviano, con la simpleza más pura de haber devenido.

Crecer se me hace esto de ir definiendo, contradiciendo y volviendo a definir mis opiniones y mis conocimientos. No voy sumando, voy transformando, voy haciendo algo con la vida que se me dió, voy dando vida a conceptos míos. Crezco creando lo que soy siendo.

Crecer es algo más que ser más grande. Crezco estando atenta a mi alrededor tanto como a mi adentro. Percibiendo todo lo posible de ambos para poder conocerlos mejor, moverme mejor en ellos. 

Crecer es ser, ser realmente vos. Amarte a vos mismo como sos, amar a otros como son, con todo lo que sos y todo lo que son.

Crecer para mí es entender el amor como lo que nos dio la vida, como el recurso que utiliza la naturaleza para hacernos evolucionar como especie; entonces pienso que debe ser que el amor es la creación misma. 

Evolucionar en el amor, en la creación o en el devenir de ambos, debe ser el verdadero crecimiento.

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