Sentada.

Hoy te dibujé desnuda, sola, sentada, 
hasta que de la hoja no quedó nada.
Te senté en un muelle, rodeada
del paisaje más bonito que inventé 
para ti, que sos preciosa como sos.

Me salieron callos en los dedos

de pintarte toda la piel al sol
para que todos la puedan ver,
pero esta vez te veía solo yo
y vos chorreabas de mi pincel.

Hoy te dibujé como te lo merecés

por no tener miedo a que te vean
al alma desnuda y el cuerpo también,
por no tener miedo a que hablen
de si sos linda, gorda o avestruz.

Con todo el amor que soy capaz

de sentir, de crear, te di el papel
de protagonista, en este mundo
donde nunca antes te habías sentado
y lo más bello que tiene sos vos.

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