Fue un chiste.

Vos decís que fue solo un chiste, pero preguntale a Freud qué opina del humor. Vos lo dijiste y se me quedó sonando un buen rato. La verdad es que no lo sabía, bastante bien venía intentando ignorarlo. Vos sabés que no sos el primero ni serás el último, estás seguro de eso,  de que estás en mi vida de pasada, que cualquier día de estos podés decidir abrir la puerta para irte dejándola cerrada. Yo también lo sé, pero no lo sabía, no quería pensar en eso, lo ignoraba, no quería creer nada.
Sí, somos dos burbujas tensionadas, en ese estado extraño en que no sabemos si nos fusionamos o reventamos. ¿Te gusta esa tensión? Yo la detesto, y no porque alguna de las dos opciones me atraiga, pero me gustaría encontrar algo distinto, algo nuevo. Por ejemplo que flotemos en armonía, que no choquemos ni nos alejemos demasiado, que nos mantengamos en el molde de la distancia justa, que nos empujemos un poquito para seguir subiendo cuando alguna se quede abajo, que seamos dos burbujas ante todo amigas.
No querés perder los individuos y yo tampoco, lo que me gustaría tirar a la basura es tu motivo, porque por ahí lo hacés porque nada se proyecta de a dos en tu cabeza. Tendría que aprender de ti, porque lo cierto es que posiblemente no exista ningún para-siempre entre ningún par de burbujas brillantes y ya debería saberlo yo que nunca tuve una estabilidad ni siquiera aparente, en ningún sentido. No existe un para-siempre en una burbuja sola, en algún momento explota y solo es agua jabonosa en el piso frío. 
Ya lo sabía, pero no quería pensar en eso, el golpe de escucharlo me pegó un poco fuerte. Me pegó porque no puedo vivir sin proyectar la infinitud de posibilidades que se despliegan como reacción ante el más mínimo acontecimiento. Me pegó porque me dio para pensar que te quiero ahora y ahora es todo lo que puedo saber. Me pegó que no haya nada asegurado. Me pegó la incertidumbre, el choque con la realidad efímera, el miedo al inevitable final de las cosas, al desamparo. 
No lo sabías, fue solo un chiste, pero yo lo sé. Yo sé que esta lluvia que ahora cae como si no fuera a cesar nunca se secará con el primer rayito de luz que la evapore mañana. Yo sé que la marea sube para volver a bajar, que el día se termina para que comience la noche, que los veranos siempre se están escapando para que nos congele el frío, que las personas se cruzan conmigo y se desaparecen tras curarse alguna herida que venían sangrando. Por eso con el próximo voy a hacer lo que dijiste, así no me sale con ninguna bobada que me deje carburando que hoy duerme conmigo para dormir en otro lado la próxima semana.

2 comentarios:

  1. "Para siempre se compone de ahoras" es mi frase favorita de dickinson. Asi que capaz no importa tanto no? Me da la impresion de que entendes algo así.
    Besote

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    1. Claro que no importa tanto, y menos ahora que lo escribí jaja salió.

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