Debería haber.

Ha pasado tanto tiempo, hace mucho que no nos encontrábamos. Te había dado por perdido y tanto te extrañba, que sin querer me quedé terriblemente callada.
Estuve buscando las palabras que no dije pero por ningún lado del cubo aparecen. Es finito el espacio donde puedo buscar. En ningún punto están.

El punto como recurso para evitar decir todas las posibilidades que mi cabeza enumera más rápido que la luz. Como máscara retenedora del caudal de la locura.
El punto como represión, como clausura, como hendidura que deja testimonio de que algo ha cambiado aún cuando todo lo demás se dedica a estar nublado.

Me pregunto si te las robaste cuando no estaba mirando, si te las dije dormida y no me contaste o si se las comió mi perra cuando me lamió toda la cara tras haber llorado.
Me pregunto qué habrías respondido si te las hubiera dicho, qué pasaría si escucharas, si leyeras, si tocaras mis palabras suaves y su olor a canela.

Y entonces con preguntarme no alcanza, falta tanto para rellenar este pozo. Pero creo en tu mirada, tengo el presentimiento de que esto no salió de la nada.
Si logramos dejar el camino recto, la base sólida, la complicidad entrenada, seremos las risas que se contagian de los desgraciados con suerte, seremos lo que la vida de la muerte.

Como debería haber vomitado esas palabras debería haber salido el sol de noche, debería haber más conexión entre los corazones, debería haber.
Los abrazos en la noche, las músicas sonando, los argumentos sin reproche, las flores volviéndose humo, las tardes aprendiendo, la realidad del sueño, debería haber.



Foto de portada







Comentarios

  1. Auch. En una de esas capaz los corazones se conectan y se hablan. Y no nos queremos enterar

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Contame todo!