Bob Dylan o la niebla.


Hoy el horizonte no se veía:
eran lo mismo el cielo y el agua.
Mi problema recurrente con el mundo
es la mentira, lo cual es un problema
porque son pocas las veces
en que se descubre antes de que sea tarde.
Asumirlo no me libera de nada
pues sigo sin tener
el amarillo en mis manos,
pero el azul lo viste todo.
Hay algunas cuerdas
que son difíciles de cortar,
como un límite borroso;
hoy el cielo no acariciaba el agua,
se fusionaba con ella.
Mi cordura se disipó en el instante
de ver que el sol estaba rojo, ´
pero unas nubes lo cubrían,
con igual matiz que el cielo.
Eran tres materias diferentes
que parecían ser lo mismo
y cuanta más gente conozco,
más me sucede esto
de que se fusionan
las personas
tienen un poco de uno
y un poco de otro.
Te quiero ver
auténtico
como te veo.






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