Una semana al mes.



Cuando la sangre huele a pez muerto,
a pescado rabioso, a bicho raro;

cuando los senos que no amamantaron 
-ni lo harán el mes que viene-
caen pesados, doliendo a cada paso;

cuando mi cuerpo se esfuerza 
en un proceso complicado
en pos de un posible evento
que yo no tengo planeado;

los odio a todos.

1 comentario:

  1. Ja...totalmente.. y ni hablar del spm que me empezó a atacar desde hace unos años. Ahora lo reconozco

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