Like a rolling stone.

Lluvia, vino, Pink Floyd y el sonido
de un constante ronquido
de una noche (una vida) que
iba a ser mágica y no lo fue.
Respiro en color gris, vivo
en pleno azul y sueño
en transparente duda.

Sin querer me descubro escribiendo
algo que no sé si vas a leer
después de haber visto una foto
repleta de caras sonrientes.

Llevo una mochila llena de piedras
y cada una es un vívido recuerdo.
Mi abuela me dice que cuando vaya
caminaremos, hablando de dios y nos reiremos
viendo como juegan los inocentes perros.
Finalmente tiraremos piedritas al río
para que hagan saltitos y se hundan.

Ella no sabe de mi mochila,
de mi soledad, de mis penas.
No sabe de estas noches
de lluvia, Pink Floyd y vino.

Yo creo que ya no sé si quiero saber algo
o más bien preferiría ser lanzada
al río y tan solo rebotar un poco
antes de al fin sumergirme
de una vez en el profundo
fondo submarino,
como una piedra.

Comentarios