Crónica de un apagón, uno cortito.

Se fue la luz y tengo miedo. No puedo creer ni jamás hubiera imaginado que en mi barrio hubiesen tantas alarmas de autos sonando, recitando una y otra vez su diabólico y perverso ciclo eterno. 
Son las 03:26am. Antes de que se fuera la luz estaba hablando con alguien y justo acabábamos de despedirnos; iba a estar todo bien y no le iba a hablar más pero se lo tenía que contar, no me pude contener... Tenía que saber que estaba sola, que se había ido la luz, que corrí a cerrar la puerta y que temblé y lloré de miedo cuando los pasos se acercaban por el pasillo de casa. Todo oscuro, no veía ni mis manos.
Cuando se detuvieron sentí alivio, aunque me preocupó mucho el hecho de que se detuvieron cerca de la ventana y después no escuché absolutamente más nada. Me sequé la cara, busqué velas y encontré una punta salvadora en el camino. La fumé, agarré una hoja y empecé a escribir esto.
Con la luz vino mi madre, extraña casualidad. Vino a comprobar que todo estuviera bien, me hizo reír un rato y se fue. "Cerrá bien la puerta, Mica". Terminó el apagón y con él mi angustia. Todo está bien, ahora puedo terminar de escuchar la canción que quería escuchar, apagar las luces por decisión propia, cerrar los ojos y soñar, un ratito. Capaz que sueño que hay otro apagón, uno cortito.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¡Contame todo!