Qué gracioso.



Es gracioso porque es un beso, sólo eso. Algo tan natural para dos pájaros que se pasan la comida de pico a pico, como nosotros. Es gracioso porque ayer estábamos dándonoslo y recibiéndonoslo, y hoy es todo otro día. Es gracioso porque no es gracioso, pero también es gracioso porque duele bastante.
Hoy no hay chance de que nos demos de comer, de que nos alimentemos para ser más fuertes... Y no hay chance porque estás entendiendo, pajarito, que no eres mío ni yo soy tuya, y lo que es peor aún: jamás fui tuya. A mí también me costó y me cuesta comprenderlo todo sin que duela.
Es que tuviste mi amor, incondicionalmente aún hoy lo tenés. Deberías estar feliz como yo de que aún teniendo alas y no siendo tuya sino mía, pasé tanto tiempo en tu árbol. Además nunca se sabe a donde nos lleva el viento a nosotros los plumíferos, y hay tantos árboles que podemos (si queremos) visitar. 
Pero de todos modos, en cambio, de cualquier modo... De todos modos es gracioso que no me pueda imaginar besándote hoy porque nos sacamos un par de plumas intentando quitarnos las alas, y yo me defendí volando lejos. 
Pero tal vez, quizá, entonces quizá, algún día... Mañana cuando desaparezca el caracol gigante y vuelvan mis plumas podré hacerlo, pero no hoy. Sin dudas no puedo hoy. Es gracioso esto, porque no me hace reír.





Sometimes you feel like me... Sometimes you just kiss me and I feel free, and thank you, babe!
Sometimes I feel happy and I feel blue at the same time, and you too.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¡Contame todo!