¿Cuál es la historia?



Se me ocurrió que para crear la historia que quiero debía comenzar por inventar un idioma, así que me dispuse a comenzar la tarea. No fue fácil, y me desesperé tanto que fui hasta el techo de la casa a mirar el cielo en un intento de comprender el idioma de las nubes y del universo. 
Estuve un rato largo teniendo frio, el humo de tabaco entraba y salía de mi boca y ascendía sin mí, para fundirse con el infinito.Yo me sentí triste al no poder hablar con esas mismas palabras que usaban las nubes... Lloré, lloré lo todo, lloré lo suficiente y aún no he terminado. Entonces me rendí, me rendí hasta que estaba descendiendo y algo me impulsó a subir de nuevo como si me hubiera olvidado de algo; miré un punto al azar del cielo y justo cuando lo hice vi pasar, por un hueco que se había formado entre las blancas nubes, una preciosísima y apurada estrella fugaz... 
Fue un segundo; cuando asimilé que la había visto se había ido hace tiempo. Capaz que no, pero yo lo entendí como un mensaje (nobajestodavíaquetefaltancosasquever), así que me quedé ahí mirando el cielo un rato más y me reí de lleno. 
Comprendí, entonces... La historia que quiero escribir no necesita palabras, ni un idioma, ni alguien que la entienda. Me necesita a mí, a mí entera (para lo cual necesito recomponerme, dejar de estar rota), y a mi necesidad siempre presente de que todos los que me rodean se rían constantemente. 
Mi historia necesita comenzar por una transformación, por una liberación de las paredes que están en mi cabeza. Después tal vez vaya a una placita a jugar con niños que no conozco, a correr con ellos, recordando a Asia corriendo con su ropita a rayas, su té de pis y sus bizcochos de caca... Recordándote a ti mientras jugabas con mi hermano. Mi historia comienza cuando pueda recordarlo todo y no llorar a no ser de alegría. Tiene que ser un cuento que termine con un final real y feliz.
Mi historia me necesita a mí, entregadísima a mis sueños. Sin mí no quiero...


Volveré a abrir tu corazón
aunque pasen mil años te daré mi amor.
Volveré a abrir tu corazón
aunque me desintegre la transformación.
Y cuando estés cansado de llorar
ese vacío ya no te hará mal...
Volveré a abrir tu corazón.




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