La puerta.

En mi sueño recorría un pasillo largo oscuro y ondulante, en cuya esquina dos amantes hablaban frente a frente, con la certeza del que sabe que a pesar de que esta haciendo algo mal nadie lo esta mirando... Pero yo no solo los miraba, también los escuchaba... Y escuche como el le contaba a ella lo siguiente:
"El otro mundo está siempre... Si fuese creyente lo llamaría el infierno, el lado oscuro, o simplemente -la verdad-. Es que a cada acción diaria, rutinaria, incluso aquellas que no lo fueron, que dependieron únicamente de mí le acompaña una certeza de descreimiento, de saber que todo es al pedo, de entender que el caos es absoluto y la vida misma es estúpida, macabra y sin sentido. Puede sonar demasiado adolescente pero es así. Cada vez más y con más fuerza me empeño en jugar-el-juego, porque otra cosa no hay y si la hubiese sería una acción egoísta e igual de inútil buscarla, porque cuando no estás donde sabés que te necesitan, no importa lo bien que estés en ese paraíso encontrado, te sentís como el orto igual. No hay redención para quien ama. Si pierde su objetivo amatorio no importa cuánto cielo le prometan, ni la muerte lo salva de sufrir. Estoy condenado, pero entregarse a esa condena da una sensación parecida a la que debe sentir un rocker nadando por encima de y dejándose tocar por su público. Es una entrega, efímera, descreída, pero necesaria y hasta a la mierda le podés encontrar cierto aroma agradable, si es tuya."
Cuando finalizo su discurso, la chica seguía callada y ambos habían notado mi presencia. Yo me hice la boluda y seguí caminando aunque estas palabras (las únicas que pude retener de ese pasillo) me resultaban más que interesantes y de seguro había una historia envolvente tras ellas. Al final del pasillo había una puerta que al abrirla se convirtió en un gato que me olia la nariz, insistente, y recién después de unos segundos noté que ya no estaba dormida, que los mocos me chorreaban y que tenia fiebre. 
Nunca sabré que hay después de esa puerta y tal vez ya ni me importa. Cuando tenga que abrirla lo haré.