Un poco de lo que importa.

Es curioso lo que siento cuando me expreso públicamente. Cuando tirás tu mente en una página en blanco, te da miedo. Cada vez que publico algo siento muchísimo miedo. Al que no lo haga, lo invito a que pruebe hacerlo, y sienta todos estos temores, alivios, alegrías... Leer tus textos en público, es aún peor. Lo hice una sóla vez, frente a algunas personas que no conocía, y me temblaba todo el cuerpo, mi voz temblaba, el miedo. Cuando comenzaron los aplausos entendí que seguía estando viva, que podía seguir vomitando cuando me duele, aunque luego me daría miedo de que me digan que huele mal, o que huele bien o cualquier cosa. Sucede que cuando llegan las respuestas, me siento mejor que nunca, sean cuales sean. Me dijeron alguna vez que tenía una pluma oscura, o que se sintieron así, o que se sienten así, y me sentí importante. No por esas cosas que a la gente le importan, sino por esas cosas que para mí son importantes. Importa una sonrisa, una frase atinada, un beso, una caricia, un suspiro queriendo decir nada. El hecho de que varias personas, de modo distinto hayan manifestado gusto por mi forma de ordenar palabras, es para mí una cuestión muy trascendental, pero más allá de eso, mi intención con estas letras es expresar la importancia del lector. Sin ti, personita que me lees, escribir no tendría ningún sentido; parece obvio, pero lo aclaro porque mi objetivo no es escribirme a mí, sino a ti. Agradezco mucho tus entradas en la mitad de la madrugada, seas quien seas. Y también en una tarde soleada, o en una noche que empieza, y que seguirá hasta que amanezca y más. Aunque no sepa quién sos, siento tu abrazo cada vez que el contadorsito de la derecha sube un númerito, una visita más, y sonrío, y me sonrojo, y soy una niña agradecida. 
Te quiero mucho, lector que con sus ojos me abraza.

Comentarios

  1. Nosotros (yo) a ud. Acercar el alma a historias ajenas (leídas, cantadas o contadas) se convierte en adicción más pronto que tarde y suele comenzar de niño. Al menos es mi caso. Pero aunque pueda parecer que esa "manía" desvirtúa la cualidad de tu obra supeditándola a una mera acción autómata o necesidad adictiva, sucede exactamente lo contrario: la importancia del mensaje y su autor aumenta a cada experiencia de contacto y el lector (agradecido porque lo pongas a la altura de un interlocutor importante para vos) se abraza a la obra sintiendo cada vez más fé poética, más katarsis, más empatía... Todos recibimos, aceptamos y damos tareas a los demás: yo te pido que continúes ordenando palabras. Nos (me) hace bien y es obvio que a ud. también. Cual rayuela, vamos dando saltitos acercándonos al cielo, al nirvana.

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    1. Te quiero mucho, lector/escritor que con sus letras me abraza.

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  2. Este texto es lo primero que leo tuyo pero el simple hecho de que te refieras así a tus lectores me dio ganas de leer tus obras. Seguramente tenes obras magnificas, ya que solo en este texto se nota tu hermosa redacción y lo profunda que sos. Por favor seguí ordenando las palabras para formar nuevas historias, historias que causan sensaciones en quien las lee o simplemente le sacan una sonrisa. Es hermoso escribir y no tengas miedo al que dirán simplemente céntrate en que hay millones de personas en el mundo y siempre hay gente que le gustara o no lo que escribís, mientras que disfrutes haciéndolo vale la pena :D
    Simplemente gracias por expresarte, abrazo de lector.

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    1. Muchísimas gracias, sin lectores me dejaría mis palabras para mí y qué desperdicio sería si no me permitiera aprender de las devoluciones. Mando un abrazo y otro más.

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    2. MUy lindo ahi, Vivia uruguay y esa raiz colombiana q tienes! te invito a pasarte por mi blog Saulovagalis.blogspot para q compartamos esas alegrias y esos sueños.

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