Del relato al poema.

Cuando era pequeña, (aún más pequeña de lo que soy ahora*) y no lograba concebir el sueño, mi madre se dedicaba a contarme con muchísima paciencia y amor, que había una luz violeta en mi cabeza. Si no era capaz de verla, debía imaginarla creciendo, durmiendo cada parte de mi cuerpo, lentamente, durmiéndolo todo,  y era en ese momento cuando la magia ocurría... Yo, con mi pequeño cuerpecito de cuatro años lograba soñar con cada músculo de mi cuerpo**. Ahora, que han pasado tan sólo catorce años, la luz violeta me ayuda cuando las ansiedades y los miedos no me permiten pasar al mundo que hay en mi conciencia, que es sólo mío, del que soy dueña***. A veces también, para variar un poco, en vez de luz hay caricias en el pelo que son igual de efectivas, porque una caricia de esas no es más que la luz que te duerme, que te hace sentir seguro, aquella luz que no es necesario imaginar****.




*
Me rehuso a dejar de ser pequeña,
mejor que sea niña, que sea ingenua.
A pesar de ser adulta intentaré
sentir y saber que aún conservo 
aquellas eternas risas simples,
y los retasos de los sueños...
**
Tuve sueños llenos de juegos,
globos de colores y muchos caramelos.
Por lugares raros, descalsa anduve
y por más abrojos que hubiere,
siempre el suelo fue de nube.
***
Estoy hablando de los sueños
que tuvimos de pequeños,
que nos hacen ser los únicos
reyes de nuestro mundo entero.
****
Porque a veces se da que el mundo
(nuestro mundo imaginado,
ese que nunca nos quitan,
que mezcla presente y pasado)
nos provoca ser capaces
de notar aquellas cosas
que por su hermosura
nos invitan a un sueño
cual si fuese una aventura
pero al estar despierto
se le llama realidad.



Comentarios

  1. ...y viceversa... del poema al relato. Que duermas lindo, hasta mañana. Gracias.
    (Casi no noté que anduviste "descalSa", igual tu pluma anda sobre nubes).

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  2. Es que hay palabras que son más bellas con curvas. La Z posee demasiados ángulos para una imágen como la que intento que imagines... Mejor desliSarce suavemente en el suelo (en el cielo), con los pies descalSos.

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  3. Yo me he sentido así alguna vez...

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