¿Por qué sabías que los de tu clase no iban a entrar?



- La mochila se dio cuenta de que amaba el olor de las hojas muertas y de que su único objetivo en la vida era meterlas dentro de ella para llevarlas siempre consigo, para llevar siempre su olor a muerte. Sé que suena raro pero ella misma me lo dijo. No fue ella la primera en hablarme ni tampoco será la última; muchas más me hablarán. Siempre ha sido así. ¡Es que me cuesta tanto expresarme! Siempre termino matando a alguien después de escaparme. ¿De qué me escapo? De ese lugar donde me encierran porque dicen que no soy saludable. Yo me escapo porque me cansó de escuchar al colchón quejarse. Sé que suena extraño, pero es insoportable, todo el tiempo me pregunta con un dejo de ironía por qué disfruto de aplastarle. Yo trato de ignorarle y sólo le hablo a las flores porque son las únicas que considero verdaderas. El resto de las cosas, seres y personas sólo intentan enfermarme y vaya si lo logran. Es por eso que te pido que me ayudes, pequeña flor... ¡Por favor dime cómo quitar este terrible dolor!
- Acaba con tu vida. - le contestó sin más preámbulos la flor.
Y tras escuchar esas dulces palabras el tipo se mató. Antes de hacerlo sólo atinó a contestar:
- Te agradezco, pequeña flor, por ser la última en hablar.

3 comentarios:

  1. Mirá que es genial, mucho. Uno que no se cansa de perseguir esa peculiaridad juguetona tuya, aún tan tarde.

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    1. Agradezco, ser anónimo, lo que tomaré como un cumplido. Aún con cierto temor a equivocarme.

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  2. No temás. No temás que esto no son sino mis mentiras avergonzadas que vienen en olas de vez en cuando. Por desperdiciado. Porque no me puedo dormir. Si es un cumplido. Perdonáme lo críptico. Yo creo que esto puede aliviarlo. Quizá no. Quizá es que hay cosas que hay que aceptar. Olvidálo.
    Ojalá lo hagás. Aunque sienta ya está hecho.

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