Café y humo.

Café en noches primavera, 
humo sale de tu boca piel. 
Sos llanto sueño-quimera,
sos sonrisa sabor-a-miel.


Yo fui impulso y fui locura,
fui atada y fui cordel.
Les dejaba la pija dura
con mis juegos de niña cruel.

Ahora le rezo a la cordura;
quitar no podría el vagón del riel
aunque a veces encuentre basura
a este camino juré ser fiel.


¿Pero de dónde salió tu ser?
¿Y tus palabras llenas de arte?
Previo a sentirte: sufrir, crecer.
¡Cómo quisiera poder amarte!


Será que sos mi invento,
hombre de ceniza-café-humo.
No existís pero te siento.
Puedo imaginarte, a lo sumo.


Hoy porque te imagino y tiemblo
prometo que un día tu aliento
será de mi lengua vocablo,
por lo menos por un momento.

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