Laira 09.- La belleza no es subjetiva.

Laira se da cuenta que no posee el cuerpo que desea, ni la cara que desea, ni nada de la estética que desea. ¿Por qué tocan las cosas que tocan? "El mundo es una mentira: se define belleza como aquello que posee armonía y perfección, y así inspira admiración y deleite, pero también se dice que es subjetiva, y que cada uno es bello a su manera. ¡Mentira! ¿De qué me hablan? Es sólo el discurso bonito, que todos disfrutan decir y que aún más gustan de escuchar, ¡cuando en verdad es el consuelo de los feos y el sostén de aquellos que se saben son hermosos! ¿Por qué no me llevaron a clases de ballet? Tendría gracia al andar, sería más hermosa. ¡Qué hijos de puta! ¿Cómo nunca nadie me dijo lo fea que soy?" Piensa y se retuerce en su cama, a oscuras, fumando. ¿Por qué ahora piensa eso? Ahora tiene lo que quiso, pero no está conforme... Acostumbrada a perder siente que le mienten. Cree que Cronopio le miente, pero su teoría no tiene lógica porque nada de lo que ella le dá le sirve. "Es una ilusión, este tipo no existe y no me ama en verdad." ¿Por qué fuma? Le resulta estéticamente bonito (desde niña cuando veía a su madre llegar tarde y acariciarle el rostro con olor a cigarrillo, y al otro día la veía fumar y leer), o le resultaba. Todo su ser le resultaba hermoso, a su manera. Su ego era gigante, y nadie la bajaba de ese pedestal en el que tenía la verdad absoluta y era la única capaz de llamar la atención. Pero ya no. Antes se creía hermosa, porque era una bomba que explotaba donde quisiera. Ahora sólo quiere estar con Cronopio, que es tan hermoso (hermoso de verdad) que no lo quiere explotar. Se mira la panza y llora. Se va a lavar la cara y al salir del baño se topa con el espejo... "¡Maldito! No quería verte hoy... ¡Maldito reflejo! Siempre ahí, siempre igual, siempre la piel imperfecta, siempre la piel oscura, siempre los ojos con una leve desviación, siempre la boca sin gracia, pequeña y arrugada, siempre la baja estatura, siempre los kilos de más, siempre el bello que cubre sus brazos y piernas, siempre el bigote que aunque me depile deja una sombra... Te odio, espejo... Siempre te odio. Me hacés recordar cuánto quise que Cronopio esté a mi lado, y cómo ahora que lo logré siento a cada instante que se va a ir. Y aquel día en que le pregunté que le gusta de mí y me dijo que mis ojos, mis tetas, mi culo, mi forma de pensar y ver el mundo, y el poder de mi palabra. "¿Nada más?" pensé, pero no le dije nada." Já, ahora le gustaría ser hermosa de veraz, después de todos sus discursos de que la perfección no existe. Ahora quisiera ser muy pero muy tonta, y no saber absolutamente nada, pero tener sí unas piernas largas, una figura hermosa, una voz dulce, ojos claros, piel clara, cabello claro... ¡Como le miente la mente! Quiere ser clara, muy clara... Ella, que siempre se sintió a salvo en la oscuridad de la noche. Culpa a Cronopio por ser totalmente maravilloso y hacerla sentir un punto junto a una estrella. Se culpa a ella por haberse mentido toda su vida, y se castiga por ir en contra de sus ideales al verse y sentirse tan desagradablemente fea. Naytiri entra al cuarto, le acaricia el rostro y le dice "Hey, sos hermosa. Sonreí, ¡no llores más!" Laira sabe que le mienten, y se pregunta por qué todos esos seres le dijeron que era una mujer linda, si sólo es una niña poco agraciada con aires de grandeza y mente retorcida. "La belleza no es subjetiva. Yo no soy perfecta, y mucho menos armoniosa. Nadie me admira ni se deleita viéndome. La belleza no es subjetiva, el mundo te dice lo que es hermoso y lo que no a cada instante. Yo no soy hermosa, para nadie."

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