Usted, usted, usted, claro está que usted.


Bien, bien, bien. Me pedís, mi querido viento inquieto, me pedís que te diga palabras bellas que te hagan sonreír y ser cálido. Me pedís, me pedís y yo bajo presión accedo, porque merecido es por usted, inconsciente  debido al tiempo, interés, y dinero, y de más cuestiones que en mí ha invertido. Quiere usted vino, me imagino. Golpea mi ser con sus palabras que ayudan a que mi mente de a poco se ponga clara. Detesta usted el amor y jamás me lo imagino en esa situación. Sujeto, tipo o humano, que se toma de mi mano pa' hacer de esta realidad algo mejor, que comparte conmigo cosas y secretos y momentos como si un pedazo de pan fueran, que se expone a peligros sintiéndose seguro por ir a mi lado, déjeme decirle que claro está que sin usted mi vida sería distinta, y si no tuviera al menos su sonrisa, mi mundo peor sería. Usted es mi amiga viajera, de claras ideas, de impulsos brutos que terminan en desastre y repeticiones de igual magnitud alarmante. Sepa usted que sin usted yo no sería tan ridícula como pa' estar diciéndole a usted tantas veces usted pero como le hablo a usted le digo, que le digo usted como le digo lo que quiera porque lo que importa es lo que le digo a mi manera, demente y sincera, que claro está que no es usted una amiga cualquiera.

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